Hoy te quiero contar el por qué me inicié en el tema de la IDENTIDAD. La adolescencia es la montaña rusa de la IDENTIDAD y en mi caso se podría decir que después de una infancia preciosa, una familia amorosa y constituida, era una joven en la burbuja de Disney, todo parecía ser como tenía que ser. La falsa perfección e idealismos eran las asignaturas pendientes de mejorar que se convertirían en un examen final en un instante de mi vida que marcó mi existencia por completo.
Mi decisión de dedicarme a la Identidad
Me dedico a la IDENTIDAD porque fue procesada una y otra vez, engaños, difamaciones, manipulaciones, dolor, crisis y errores que jamás pensé que podría ser capaz de cometer, pero que ya aceptados, perdonados y sanados están en mi historia trayendo el equilibrio, poder y autoridad que requiere la profundidad de algunos temas.
Soy una persona hiperactiva, con supuesto déficit de atención, aburrimiento crónico, un fuerte liderazgo que transmutó a lo largo de mi vida, unas habilidades sociales innatas, adicción a la incertidumbre y muchas otras cosas que generaron el contexto de ser amada y odiada habitualmente. Soy como muchos, te odian o te aman, no hay término medio. En mi caso, los opositores de mi ser han puesto mucha energía.
Sé lo que es ser popular y sé lo que es ser rechazada. Sé lo que es cuestionar cada parte de tu ser, creencias y llegar al punto de que apenas existan certezas sobre quién eres.
Porque somos luz pero hay personas que han dejado apagar lo que llevan dentro y su único sentido de existencia es ¨apagar a otros¨.
Todas estas experiencias de vida me hicieron estar en conflicto conmigo misma y por consiguiente en conflicto con el mundo, sistema educativo, creencias y con la pregunta ¿Quién soy? Porque narices tenía que tener una respuesta a esa ¨maldita pregunta¨ pensaba en aquella época.
No tengo palabras para describir lo que he llegado a sentir por mi misma y además vivir en la vida de Disney (Supuestamente todo perfecto) es decir, no hay permiso para sentir dolor. Y sinceramente ya no recuerdo muchas cosas, pero después de pasar por la variedad de tribus que existían en ese entonces, que te señale la mayoría de tu entorno por tus conductas erráticas y buscar con tesón la respuesta a la maldita pregunta, porque otra cosa no, pero cabezona he sido, buscaba, buscaba y buscaba.
¿Qué buscaba?
- Sentido de existencia
- Identidad
- Sensación de propósito
- Lo cuestionaba todo, porque cada convicción era copiada y pegada.
- Realidad, menos parecer y más ser.
¿Te suena? ¿Te identificas?
Y es que justamente tu historia es parte de tu crecimiento, la reinterpretación y la extracción de los aprendizajes te hace crecer, te aporta la capacidad de aportar valor a otros y no existe crecimiento empresarial sin personal. Me encanta utilizar mi historia, como en este proceso te ayudaré a utilizarla.
¿Porqué he comenzado por aquí? ¿Qué pepitas de oro están escondidas en este texto?
Te dejo una pista en forma de preguntas… (La pregunta abre lo que la respuesta cierra) Yo no vengo a traer respuestas, mi propósito es generar contextos de reflexión y acción para que puedas lograr tu propósito y éxito según tus estándares. Todo esto es el motivo de por qué me inicié en el tema de la Identidad.
Contexto de reflexión: ¿La identidad se alcanza? ¿La sensación de búsqueda se sacia? ¿La identidad es proceso de paz, conflicto o ambos? ¿Nuestra historia determina quienes somos? ¿Nuestra narrativa interna juega un papel importante?
Empezamos sencillo pero no por eso menos poderoso, habrá más preguntas, historias, contenido práctico y sobre todo contextos pensados para TI. Y sobre todo, porque quería explicarte el por qué me inicié en el tema de la Identidad
Priscila Guerrero
Potenciadora


Es oro✨
Gracias por entragarte a cada proceso y hoy poder SER SOLUCIÓN A LOS QUE TE RODEAN.